martes, 4 de marzo de 2014

Febrero

Este mes de febrero hemos hecho muchas cosas, desde preparar el disfraz de carnaval, todo hecho por nosotros, hasta apuntar a la peque a la piscina. 
La niña ya es toda una señorita, y menudo carácter se gasta, eso sí no para quieta.


 En el parque jugando. 

 Comiendo en el Tormes con su primo-tío Manuel. Le encanta ir al tormes, menudo vicio se tiene.

 Esta es la razón por la que mi barriga crece tanto, jajaja.

 Con sus disfraz, el collar de macarrones lo ha hecho ella, y las plumas. EL guarda flechas esté hecho con un bote de pringles, y las flechas y el arco con papel de periódico.

 Preparada para la pisci, al final cogimos la de la Alamedilla, porque podemos verla desde una ventana. Es que nos daba cosa eso de dejarla con desconocidos. Salió agotada, el monitor estuvo los 45' con ella y no la dejó descansar... así que decía que no quería  volver. Pero yo creo que el próximo día seguro que sí que quiere.

 Una vez al año, se duerme la siesta y así aprovecho yo también, que con esto del insomnio me caigo por las esquinas.

 Practicando  con las tijeras.

 El lunes fuimos al cine por primera, vez aguantó sentada quince minutos... luego no paraba pero aunque de pie por lo menos vió toda la pelusca, como dice ella. Lo mejor es que su tita Leila cuando se enteró de que íbamos al cine por primera vez, cogió el bus y se fue de Madrid a Salamanca para no perdérselo, pedazo tita. Sus tíos Vidal y Viky tampoco quisieron perdérselo.

Para rematar el día fuimos a cenar al Foster y ¿qué pidió de postre? monedas de chocolate, las que ponen para decorar el postre. Y se las comió todas... eso sí luego estaba hiperactiva.