Ya se acabó el verano y la verdad no nos hemos enterado entre viajes a Roquetas, el pueblo, Madrid, Valencia.... y adecentar la casa. Resulta que ya ha llegado septiembre y toca preparar las cosas del cole. La peque tiene muchas ganas de empezar y yo estoy nerviosa por ver que tal se adapta, si hace amigos, si su profe es maja, que tal se manejará en el patio, en el baño, con los niños, y todas esas cosas.Pero seguro que bien porque es muy extrovertida.
Los viajes también han estado genial aunque han sido agotadores. Lo peor en Valencia cuando se cayó de una silla con la mano en la boca, y se mordió el dedo... ufff tuvimos que ir a urgencias.Al principio pensé que se había hecho daño en la boca (como siempre) y cual fue mi sorpresa al irle a limpiar el dedo y verlo con el pulpejo hacia fuera, casi me da algo... como no me lo esperaba no logré mantenerme en calma. Fuimos corriendo al hospital. Y allí lo pasé peor porque la niña no paraba de llorar y llamarme y no me dejaron entrar con ella. No me pareció nada bien, con lo asustada que estaba, ella sola con tres desconocidos... aun me lo recuerda que me llamaba y lloraba y yo no estaba. Y encima va el médico y le dice que nosotros nos fuimos a tomar un café!!!Luego le expliqué que no me dejaron entrar pero que estaba en la puerta aun así no se le olvida. Al final le pusieron un punto, hemos tenido que ir a curárselo un par de veces. Ahora estamos esperando a que se le caiga el punto,parece que lo tiene algo mejor, pero la pobre no usa la mano para nada. Le debe seguir doliendo porque aún está inflamado y con la uña morada.
En fin aquí os dejo algunas fotillos.
Camino del pueblo, la verdad es que en todos los viajes se ha portado fenomenal.
Nada más llegar al pueblo se cayó y raspón que se hizo. Nada en comparación con el punto que le han dado, en Valencia, a mi pobrecita en su dedo.
Con su adorado primo Jorge.
Le costó meterse en la pisci pero una vez cogido el gustillo...
Que descubrimiento eso de pintarse la cara.
En el museo de la Ciencia en Valencia, la espera mereció la pena, así de guapa la dejaron de mística. Mientras la pintaban casi se duerme de lo relajada que estaba jaja. En cuanto pueda os pongo las fotos del making off.
Haciendo una piscina en la playa con papi.
Después su primo y ella se dedicaron a enterrar en barro a JC. Le metieron barro hasta en la boca, jeje.
Practicando en el arte de maquillarse.
Tanto se emocionó que hasta los dientes se pintó.
Trabajando en el quiosco de su Tita Viky, le encantó.
Cocinando, una de sus grandes pasiones.
Y hasta aquí la actualización. Entre que no tengo tiempo y muchas de las fotos me las tiene que pasar JC tengo abandonadillo el blog, pero intentaré ser más constante.